La mayoría de las plataformas de reservas están hechas para todas partes. Eso significa que no encajan en ningún lugar en particular — y desde luego no encajan en cómo se comportan Hacienda, las OTAs y los rieles de pago locales en Costa Rica. Construimos VectorBookings para cerrar esa brecha.
Booking.com y Airbnb se llevan 15-18% de cada reserva, para siempre. Para una propiedad de 5 habitaciones con 65% de ocupación a $120 la noche, son más de $25.000 al año saliendo del país. El modelo de porcentaje empeora mientras más crezca. Nadie parece preguntarse si hay otro modo.
Cloudbeds, Little Hotelier, Lodgify — ninguno maneja factura electrónica 4.4, cálculo automático de IVA + ICT, SINPE ni doble moneda USD/CRC sin parches improvisados encima. Los operadores terminan corriendo dos sistemas: uno para reservas, otro para la realidad fiscal de operar acá.
Cuando un huésped reserva por una OTA, recuerda a la OTA — no a su hotel. La relación pertenece a la plataforma. La próxima reserva regresa a ellos, no a usted. La reserva directa es el único camino para realmente ser dueño de los huéspedes que eligen quedarse con usted.
No son valores de marketing. Son las reglas que usamos cuando tenemos que escoger entre dos formas de construir algo.
Cuéntenos cómo vende sus habitaciones hoy. En un día hábil recibe una respuesta directa: cómo se vería su canal directo, cuánto cuesta y cuánto le devuelve. Sin discursos ni presión — solo los números.